¿Efecto dominó tras la muerte de Nemesio Oseguera? CDMX y Edomex registran hechos violentos

Ciudad de México, 23 de febrero de 2026. En medio de la ola de violencia registrada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se reportaron incidentes de quema de vehículos en la alcaldía Tlalpan y ataques incendiarios contra sucursales del Banco del Bienestar en el Estado de México. Autoridades capitalinas y mexiquenses investigan los hechos y, hasta el momento, no han confirmado vínculos directos con el grupo criminal.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC), la tarde del domingo 22 de febrero sujetos incendiaron un vehículo particular sobre la Carretera México-Cuernavaca, a la altura de San Andrés Totoltepec, en Tlalpan, y realizaron disparos al aire. La dependencia informó que, tras un operativo de persecución, fueron detenidas siete personas —cuatro hombres y una mujer en primera instancia, y dos más luego de un enfrentamiento en el que un presunto agresor perdió la vida— además del aseguramiento de dos armas de fuego.

La SSC precisó que no hubo personas lesionadas por el incendio del automóvil y que el vehículo estaría relacionado con un tiroteo ocurrido un día antes en la misma zona. En su posicionamiento oficial, la dependencia descartó, hasta ahora, que existan indicios sólidos que vinculen estos hechos con el CJNG, y señaló que podría tratarse de un grupo delictivo local que actuó de manera oportunista ante el contexto nacional.

En paralelo, en municipios del Estado de México se registraron ataques contra al menos dos sucursales del Banco del Bienestar, ubicadas en Coacalco —colonia San Rafael— y Axapusco. Según reportes de autoridades estatales, individuos encapuchados rociaron gasolina e incendiaron los inmuebles durante la noche del domingo. No se reportaron personas lesionadas ni detenidos hasta el cierre de esta edición.

El gobierno mexiquense informó que mantiene coordinación con fuerzas federales para reforzar la vigilancia, particularmente con la Guardia Nacional, ante la posibilidad de que los hechos estén relacionados con la escalada de violencia registrada en otras entidades. Sin embargo, subrayó que las investigaciones continúan y que no se ha confirmado la autoría de los ataques.

El contexto nacional es determinante. La muerte de Oseguera Cervantes se produjo el 22 de febrero en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, con apoyo de inteligencia federal y cooperación internacional. Tras el abatimiento del líder criminal, se reportaron bloqueos carreteros, quema de vehículos y agresiones a instalaciones públicas y privadas en al menos 11 estados del país, particularmente en el occidente.

En la periferia de la capital y zonas conurbadas, las autoridades han optado por reforzar la presencia policial y militar, aunque insisten en que cada incidente debe analizarse de forma individual. En el caso de Tlalpan, la SSC enfatizó que, hasta el momento, no existen elementos que permitan afirmar una acción coordinada del CJNG en la Ciudad de México.

Especialistas en seguridad consultados por medios nacionales advierten que, tras la caída de un líder criminal de alto perfil, suelen registrarse reacomodos internos y acciones de alto impacto destinadas a generar presión o enviar mensajes de fuerza. No obstante, recalcan que la atribución de responsabilidades debe basarse en investigaciones sólidas y no únicamente en la coyuntura.

Las autoridades federales no han emitido un balance oficial consolidado sobre el número total de incidentes vinculados a la reacción tras la muerte del capo, mientras continúan las indagatorias en curso en la capital y el Estado de México.

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