Por Juan Pablo Ojeda
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que, hasta ahora, ningún mexicano que reside en Irán ha solicitado apoyo para salir del país, pese a la incertidumbre por un posible ataque de Estados Unidos contra la República Islámica.
La Cancillería mexicana hizo un llamado claro: evitar viajes a Irán e Israel “dadas las actuales circunstancias”. No es una alerta menor. Cuando Relaciones Exteriores emite este tipo de recomendaciones, busca anticiparse a escenarios de riesgo para proteger a sus ciudadanos en el extranjero.
Según el comunicado difundido en redes sociales, el personal de la Embajada de México en Teherán mantiene contacto permanente con la comunidad mexicana en ese país. Incluso, señaló que el equipo diplomático ha manifestado su intención de permanecer en la capital iraní, a pesar del entorno de tensión.
La dependencia también pidió a quienes se encuentren tanto en Irán como en Israel que sigan las indicaciones de las autoridades locales y mantengan comunicación directa con la Cancillería mediante el Sistema de Registro para Personas Mexicanas en el Exterior. Este mecanismo permite ubicar a connacionales en situaciones de emergencia y brindar asistencia consular más ágil si la situación se complica.
El anuncio ocurre en un contexto internacional delicado. Varios gobiernos europeos, como Alemania y Francia, han desaconsejado viajar a la región ante la posibilidad de una escalada militar. Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Jerusalén autorizó la salida de personal no esencial y familiares debido a riesgos de seguridad.
En términos prácticos, México está activando protocolos preventivos sin que, hasta ahora, exista una evacuación en marcha. La política exterior mexicana en estos casos suele centrarse en monitoreo constante, comunicación directa con connacionales y coordinación con otras embajadas.
La recomendación es clara: prudencia, registro consular y atención a los canales oficiales. En escenarios de alta volatilidad internacional, la información oportuna puede marcar la diferencia.