Congreso CDMX debate nuevos impuestos rumbo al Mundial 2026

Por Juan Pablo Ojeda

 

A menos de cuatro meses de que arranque la Copa Mundial de la FIFA 2026, con partidos en México, Estados Unidos y Canadá, el Congreso de la Ciudad de México abrió un debate que mezcla futbol, economía y política fiscal: ¿deben crearse nuevos impuestos ante un evento de alto impacto internacional?

Desde la bancada de Movimiento Regeneración Nacional, el diputado Fernando Zárate Salgado propuso modificar el Código Fiscal capitalino para aplicar un gravamen aproximado del 4.5% a bebidas energizantes, bebidas saborizadas, alimentos no básicos con alta densidad calórica —como botanas, chocolates, dulces, helados y nieves— y ciertas bebidas alcohólicas, excepto la cerveza.

El legislador ha defendido la medida como una política de salud pública que busca reducir el consumo de productos asociados con enfermedades crónicas y, al mismo tiempo, enviar un mensaje de responsabilidad social en un escaparate global como el Mundial. En su narrativa, no se trata solo de recaudar, sino de aprovechar la coyuntura para impulsar hábitos más saludables y disminuir desigualdades.

En paralelo, desde el Partido Acción Nacional, el diputado Federico Chávez Semerena planteó un impuesto del 3% dirigido a turistas extranjeros que visiten la capital durante el evento. Su propuesta contempla ajustes a la Ley de Establecimientos Mercantiles, el Código Fiscal y la Ley de Turismo local, con la idea de que hoteles y restaurantes apliquen el cobro adicional a quienes no acrediten nacionalidad mexicana.

De acuerdo con la defensa de esta iniciativa, los recursos obtenidos podrían destinarse a atender fenómenos como la gentrificación, impulsar vivienda para jóvenes, fortalecer el sistema de cuidados y mejorar infraestructura urbana, bajo el argumento de que la derrama económica del Mundial debe traducirse en beneficios sociales de largo plazo.

Sin embargo, dentro del propio Congreso hay matices. El vocero de Morena, Paulo García, rechazó que exista un plan formal para crear nuevos impuestos específicamente por el Mundial, al señalar que el paquete fiscal 2026 ya fue aprobado y que la política hacendaria tiene reglas claras.

Por su parte, el coordinador panista Andrés Atayde Rubiolo ha subrayado que, en caso de avanzar cualquier gravamen vinculado al evento, este debería ser temporal y diseñado para no afectar a las familias capitalinas.

El trasfondo del debate va más allá del balón. La organización del torneo ha implicado acuerdos fiscales especiales con la FIFA, incluidas exenciones para la propia estructura del evento, lo que ha abierto la discusión sobre quién debe pagar y quién no en un acontecimiento que promete alta derrama económica.

Así, mientras la ciudad se prepara para recibir a miles de visitantes en 2026, la conversación pública gira en torno a un punto clave: cómo equilibrar promoción internacional, justicia fiscal y bienestar local sin que el costo recaiga desproporcionadamente en los capitalinos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba