Por Bruno Cortés
En la Cámara de Diputados ya no se habla en voz baja de la jornada laboral de 40 horas; ahora el tema está en la mesa y con fecha política. El protagonista esta vez es Pedro Haces Barba, legislador de Morena, quien aseguró que en México se va a trabajar 40 horas a la semana sin que eso signifique frenar la producción ni afectar la economía.
Dicho en términos sencillos: la propuesta busca reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales y dejarlo escrito en el artículo 123 de la Constitución. Eso significa que no sería solo una reforma secundaria, sino un cambio de fondo en las reglas del trabajo en el país. Para millones de personas, la diferencia sería clara: más tiempo para descansar, convivir con la familia o simplemente desconectarse del ritmo laboral.
Haces sostuvo que esta reforma es parte de una serie de cambios laborales que se han impulsado en los últimos años bajo el proyecto de la llamada Cuarta Transformación. Recordó aumentos al salario mínimo, la regulación del outsourcing, la llamada “Ley Silla” —que obliga a permitir que trabajadores puedan sentarse durante su jornada— y reformas para garantizar salario mínimo a trabajadores que dependen de propinas. Su argumento es que, después de décadas de rezago, el Estado volvió a mirar a la clase trabajadora.
Uno de los puntos que más llamó la atención es cómo quedarían las horas extras. Según explicó el diputado, tras cumplir las 40 horas, las primeras 12 horas adicionales se pagarían al doble y las siguientes cuatro al triple. Además, dejó claro que los menores de edad no podrán trabajar tiempo extra, reforzando candados de protección laboral.
Para quienes no están familiarizados con cómo funciona el Congreso, lo que está ocurriendo es que las Comisiones Unidas de Trabajo y de Puntos Constitucionales analizan el dictamen junto con el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños López. Si el proyecto avanza y logra mayoría calificada, el cambio constitucional abriría la puerta a ajustar leyes secundarias para definir cómo se aplicará en cada sector.
Haces también buscó enviar un mensaje a la oposición, señalando que espera que las distintas bancadas se sumen como ha ocurrido en otras reformas laborales. En su narrativa, México está “entrando a la modernidad”, alineándose con estándares internacionales donde las jornadas más cortas ya son una realidad.
En otro momento, el legislador expresó solidaridad con las familias de elementos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional que fallecieron en hechos recientes en Jalisco, subrayando que también son trabajadores al servicio de la nación.
La discusión de fondo va más allá de una cifra. Se trata de cómo se reparte el tiempo entre trabajo y vida personal, de cómo se protege el ingreso sin frenar la economía y de si el país puede ajustar su modelo laboral sin generar efectos adversos. El debate apenas entra en su fase decisiva, pero si prospera, marcaría uno de los cambios laborales más importantes en casi un siglo.